7 rutas de senderismo en Picos de Europa para todos los niveles
El Parque Nacional de Picos de Europa ocupa 67.455 hectáreas repartidas entre Asturias, León y Cantabria. Cada año recibe más de dos millones de visitantes, pero muchos se quedan en los miradores de carretera sin saber que a treinta minutos de marcha empiezan paisajes completamente distintos. La diferencia entre una ruta accesible y una jornada de nueve horas con desnivel de mil metros puede ser solo un desvío en el aparcamiento.
Esta guía recoge siete senderos con niveles de esfuerzo claros, tiempos reales de ida y vuelta, y puntos de agua. No hay atajos mágicos: cada ruta exige calzado con suela de tacos, agua suficiente y consultar el parte meteorológico antes de salir. Los Picos cambian de niebla a sol en media hora, y un sendero fácil en julio puede volverse resbaladizo en octubre.
Si buscas actividades de montaña más técnicas, en otras zonas de España el barranquismo ofrece descensos verticales y rappel en gargantas, pero en Picos de Europa el senderismo sigue siendo la forma más directa de alcanzar circos glaciares, collados sobre los dos mil metros y praderas donde pastan vacas tudancas.
Ruta del Cares: el desfiladero más transitado y por qué sigue valiendo la pena
La Garganta del Cares une Poncebos (Asturias) con Caín (León) a lo largo de doce kilómetros excavados en la roca caliza. El sendero discurre por una cornisa volada a doscientos metros sobre el río Cares, construida en los años veinte para dar acceso a la central hidroeléctrica de Camarmeña. Hoy es la ruta más fotografiada del parque y también la más masificada en julio y agosto.
Dificultad baja. Desnivel acumulado de quinientos metros en total, pero repartido en subidas y bajadas suaves. Tiempo: cuatro horas ida y vuelta desde Poncebos si solo llegas al puente de Los Rebecos (kilómetro seis) y regresas. Siete horas si completas el trayecto hasta Caín y vuelves. Ancho del sendero: entre uno y dos metros en la mayor parte del recorrido, con barandillas metálicas en los tramos más expuestos.
Consejo operativo: sal antes de las nueve de la mañana o después de las cinco de la tarde en verano. Entre las once y las cuatro el calor rebota en la pared y no hay sombra continua. Lleva dos litros de agua por persona; solo hay una fuente fiable en el refugio de Caín, al final. Si caminas en primavera, comprueba que no haya desprendimientos activos; el ayuntamiento de Camiña publica avisos en su web.
Lagos de Covadonga a la Vega de Ario: pradera alpina sin multitudes
Desde el aparcamiento del lago Enol (a 1.070 metros) parte un sendero señalizado PR-PNPE 2 que sube hasta la Vega de Ario, una pradera rodeada de picos calizos a 1.630 metros. El camino atraviesa el Collado de la Llavandera y ofrece vistas del macizo Occidental y del valle de Gamonedo. En la vega funciona un refugio guardado de montaña con capacidad para cincuenta plazas.
Dificultad media. Desnivel positivo de 560 metros. Distancia: seis kilómetros solo ida, tres horas de subida y dos horas y media de bajada. El terreno es pedregoso en el último tramo antes del collado; bastones de trekking ayudan en el descenso. No hay pasos expuestos ni cadenas.
La Vega de Ario recibe mucha menos gente que los lagos de Covadonga porque exige caminar. En la pradera pastan vacas y caballos en libertad durante el verano. El refugio vende bocadillos y tiene agua potable, pero conviene llevar comida propia. Si duermes en el refugio, reserva con al menos dos semanas de antelación a través de la Federación de Montañismo del Principado de Asturias.
Subida a Bulnes por el Canal del Texu: desnivel vertical en dos horas
Bulnes es el pueblo sin carretera más famoso de España. Desde 2001 un funicular conecta Poncebos con Bulnes de Arriba en veinte minutos, pero la ruta tradicional sigue siendo la Canal del Texu, un sendero empinado que salva 650 metros de desnivel en dos kilómetros y medio. Sale del aparcamiento de Poncebos y trepa por una ladera de hayedos y pastizales hasta las casas de piedra del barrio de La Villa.
Dificultad media-alta por el desnivel concentrado. Tiempo: dos horas de subida, hora y media de bajada. El firme es tierra compactada con tramos de roca suelta; después de llover se forman regueros que resbalan. No tiene pasos técnicos, pero el esfuerzo cardiovascular es notable. Lleva al menos litro y medio de agua; no hay fuentes hasta el pueblo.
En Bulnes hay dos barrios: La Villa (el más alto) y El Castillo (junto a la estación del funicular). Varios bares sirven comida casera; el horario depende de la temporada. Si quieres alargar la jornada, desde Bulnes sale el sendero PR-PNPE 23 hacia el mirador de Peña Castil, que añade una hora más de subida y vistas al Naranjo de Bulnes. El billete del funicular de bajada cuesta cinco euros (2023) y evita castigar las rodillas en el descenso.
Ruta de Tresviso: pueblo fronterizo entre Cantabria y el vacío
Tresviso es un núcleo de treinta habitantes en el macizo Oriental, a 1.100 metros de altitud, rodeado por paredes de más de dos mil metros. La ruta clásica parte de Urdón (Cantabria), a orillas del Deva, y sube por el camino histórico que usaban los vecinos antes de que existiera la carretera. Ocho kilómetros, 900 metros de desnivel positivo, tres horas y media de subida.
Dificultad media. El sendero es ancho y bien marcado, pero la pendiente es constante. Pasa por el puente medieval de La Jaya, cruza bosques de avellanos y sale a praderas con vistas al desfiladero de La Hermida. En Tresviso hay un bar con terraza y venta de queso picón, elaborado en cuevas naturales del pueblo.
La vuelta por el mismo camino suma otras dos horas y media. Alternativa: si llevas dos coches, puedes bajar por la carretera asfaltada hasta Urdón (once kilómetros de asfalto sinuoso) o seguir el sendero PR-S 67 hacia Sotres en Asturias, añadiendo cuatro horas más y convirtiendo la jornada en travesía. Consulta el estado del sendero en invierno; la nieve puede tapar las marcas entre diciembre y marzo.
Collado Jermoso desde Posada de Valdeón: el mirador del macizo Central
El Collado Jermoso (2.064 metros) es uno de los pasos clásicos entre el valle de Valdeón y la Canal de Trea. La ruta arranca en Cordiñanes de Valdeón, a 930 metros, y sube por el valle del arroyo Jermoso atravesando hayedos y después zonas de matorral hasta alcanzar el collado. Desde arriba se ven el Llambrión, la Torre Cerredo (techo de los Picos a 2.650 metros) y el circo glaciar de la Jou de los Cabrones.
Dificultad media-alta. Desnivel positivo de 1.134 metros. Distancia: siete kilómetros solo ida, cuatro horas de subida, tres de bajada. El último tramo antes del collado es pedregoso y con pendiente fuerte. No hay cables ni pasos de manos, pero se recomienda experiencia previa en montaña y buen estado físico. Lleva al menos dos litros de agua; no hay fuentes fiables en el recorrido.
El collado suele tener viento incluso en verano; lleva cortavientos. Si el tiempo es estable, puedes alargar hasta el refugio de Vegabaño (una hora más desde el collado, bajando hacia el norte), donde hay agua y posibilidad de pernoctar. Reserva previa obligatoria en temporada alta.
Ruta de Sotres a Áliva por el Collado de Balcosín: travesía ganadera entre macizos
Sotres (1.050 metros) es el pueblo más alto de Asturias. Desde allí sale un sendero ganadero que cruza el Collado de Balcosín (1.750 metros) y baja hasta los llanos de Áliva, en el macizo Central cántabro. Nueve kilómetros, cinco horas de marcha, con desnivel positivo de 700 metros en la subida y 550 en la bajada hacia Áliva.
Dificultad media. El camino es evidente, marcado por hitos de piedra y señales blancas y amarillas del GR-202. Atraviesa praderas donde pastan vacas y ovejas en verano. El collado ofrece vistas simultáneas al macizo Oriental (Peña Vieja, Torre de los Horcados Rojos) y al Central (Peña Vieja de Áliva). En Áliva hay un hotel-refugio con restaurante abierto de junio a septiembre.
Necesitas dos coches o transporte de vuelta. Desde Áliva baja una pista de trece kilómetros hasta Espinama, donde puedes recoger el segundo vehículo. Otra opción: regresar a Sotres por el mismo sendero, sumando diez horas de caminata total. Lleva protección solar; en los llanos de Áliva no hay sombra natural entre las once y las cinco de la tarde.
Mirador de Ordiales desde el lago Enol: el balcón del Marqués de Villaviciosa
El Mirador de Ordiales (1.750 metros) alberga la tumba de Pedro Pidal, II Marqués de Villaviciosa de Asturias, impulsor de la declaración del primer Parque Nacional español en 1918. La ruta parte del aparcamiento del lago Enol y sube por el sendero PR-PNPE 5 hasta el collado de Entrelagos, después gira al oeste siguiendo el cordal hasta el mirador. Ocho kilómetros ida y vuelta, cuatro horas totales.
Dificultad baja-media. Desnivel positivo de 380 metros. El camino es ancho y sin pasos técnicos, pero el último tramo discurre por terreno kárstico con lapiaces (roca caliza erosionada en forma de crestas afiladas) que exige pisar con cuidado. Desde el mirador se domina el valle de Angón, la costa asturiana y, en días despejados, el mar Cantábrico.
El monumento funerario es un panteón de piedra diseñado por Luis Menéndez Pidal. A su lado hay un buzón de montaña donde los excursionistas dejan mensajes. La bajada por el mismo sendero dura hora y media. Si quieres alargar la ruta, puedes continuar hasta el refugio de Vegarredonda (dos horas más, solo ida), pero esa extensión ya entra en categoría de día completo con más de mil metros de desnivel acumulado.
Key facts
- El Parque Nacional de Picos de Europa fue declarado en 1918 como Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, el primero de España.
- La Torre Cerredo, con 2.650 metros, es el pico más alto del macizo Central y de toda la cordillera Cantábrica.
- El queso de Cabrales se madura en cuevas naturales de los Picos, donde la humedad supera el 90% y la temperatura ronda los ocho grados todo el año.
- El funicular de Bulnes salva 400 metros de desnivel en dos kilómetros de túnel excavado en roca caliza; entró en servicio en 2001.
- El rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva) habita en los tres macizos; la población supera los cinco mil ejemplares dentro del parque.
¿Cuál es la mejor época para hacer senderismo en Picos de Europa?
De junio a octubre. En julio y agosto las rutas están más concurridas pero el tiempo es más estable. Septiembre ofrece menos gente, temperaturas suaves y colores otoñales. Entre noviembre y mayo la nieve cubre los collados por encima de 1.500 metros y muchas rutas requieren crampones y experiencia invernal.
¿Necesito permiso para aparcar en los Lagos de Covadonga?
Sí, en temporada alta (Semana Santa, julio, agosto y puentes). El acceso en coche está regulado; hay que reservar plaza de aparcamiento online en la web del Parque Nacional o subir en autobús lanzadera desde Cangas de Onís. Fuera de esos periodos el acceso es libre, pero el aparcamiento se llena antes de las diez de la mañana los fines de semana.
¿Hay cobertura móvil en las rutas?
Parcial. En los valles principales (Valdeón, Cares, Deva) suele haber señal de al menos un operador. En los collados y zonas altas la cobertura desaparece. Descarga los tracks GPS antes de salir y lleva mapa en papel como respaldo. El teléfono de emergencias 112 funciona aunque no tengas cobertura de tu operador, porque se conecta a cualquier antena disponible.
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